Mi amigo afirmó que había visto un ovni, y yo le dije '¡Embuste!', no podía creerlo.
Ella me explicó que no iba a venir a la fiesta y yo respondí '¡Embuste!', porque siempre cambia de opinión.
Cuando me dijo que ganó la lotería, solo pude decir '¡Embuste!' porque no lo creía.